Es posible que desee perder peso por razones personales. O puede que necesite bajar de peso para mejorar su salud. Esto puede reducir su riesgo de contraer ciertas afecciones, como enfermedades del corazón y diabetes tipo 2. Puede bajar la presión arterial y el nivel de colesterol total. También puede aliviar y prevenir los síntomas y las lesiones relacionadas con el sobrepeso.

La alimentación juega un papel importante en el día a día, ya que es a partir de los alimentos que se consumen de donde se aprovechan los diferentes nutrientes que estos poseen. Por ello, es necesario elegir alimentos de alta calidad nutricional, inocuidad y que cumplan con las características organoleticas aceptables (color, aroma, sabor y textura) ya que estos serán los protagonistas dentro del plato a consumir. Ahora bien, sentarse a comer debe ser un momento placentero y de calidad, cuando se come no sólo se toman alimentos, se obtiene salud, vida y placer; cuando se posee alguna patología es aún más importante saber qué y cómo comer.

A nivel mundial existe un gran problema de obesidad, dónde está involucra a personas de cualquiera edad. Sin embargo, se esta viendo con alarma las altas tasas de ésta patología en la población infantil y en adolescentes, debido a malos hábitos de alimentación, ya sean por conductas propias o heredadas de sus padres. Así lo que indica la Organización Mundial para la Salud (OMS), indica qué:

El número de niños y adolescentes de edades comprendidas entre los cinco y los 19 años que presentan obesidad se ha multiplicado por 10 en el mundo en los cuatro últimos decenios. Las conclusiones de un nuevo estudio dirigido por el Imperial College de Londres y la Organización Mundial de la Salud (OMS) indican que, si se mantienen las tendencias actuales, en 2022 habrá más población infantil y adolescente con obesidad que con insuficiencia ponderal moderada o grave. (OMS, Octubre 2017)

Las dietas malsanas y la inactividad física son importantes factores de riesgo de enfermedades crónicas. Los informes de expertos nacionales e internacionales y las revisiones de la bibliografía científica actual hacen recomendaciones sobre la ingesta de nutrientes para prevenir las enfermedades crónicas.

Fomento del consumo mundial de frutas y verduras:

Las frutas y las verduras son componentes esenciales de una dieta saludable, y un consumo diario suficiente podría contribuir a la prevención de enfermedades importantes, como las cardiovasculares y algunos cánceres. En general, se calcula que cada año podrían salvarse 1,7 millones de vidas si se aumentara lo suficiente el consumo de frutas y verduras.

Un informe de la OMS y la FAO publicado recientemente recomienda como objetivo poblacional la ingesta de un mínimo de 400 g diarios de frutas y verduras (excluidas las patatas y otros tubérculos feculentos) para prevenir enfermedades crónicas como las cardiopatías, el cáncer, la diabetes o la obesidad, así como para prevenir y mitigar varias carencias de micronutrientes, sobre todo en los países menos desarrollados.

Datos

  • Un consumo suficiente de frutas y verduras podría salvar hasta 1,7 millones de vidas cada año.
  • La ingesta insuficiente de frutas y verduras es uno de los 10 factores principales de riesgo de mortalidad a escala mundial.
  • Se calcula que la ingesta insuficiente de frutas y verduras causa en todo el mundo aproximadamente un 19% de los cánceres gastrointestinales, un 31% de las cardiopatías isquémicas y un 11% de los accidentes vasculares cerebrales.

 

De cualquier manera, hay varios factores que pueden afectar sus esfuerzos para perder peso. Estos incluyen cambios en su dieta, ejercicio y estilo de vida. Hay herramientas y consejos que pueden mantenerlo en el buen camino. Además, usted debe saber qué no hacer. Hable con su Nutricionista antes de comenzar un nuevo plan. Puede ayudarle a personalizar un programa y supervisar su progreso de forma segura. Tenga en cuenta que incluso los pequeños cambios pueden hacer una gran diferencia en su salud.

Hablemos de Nutrición

Para perder peso, necesita comer menos calorías que las que su cuerpo utiliza. Las calorías provienen de los alimentos que usted come y bebe. Algunos alimentos tienen más calorías que otros. Por ejemplo, los alimentos que son altos en grasa y azúcar también son altos en calorías. Algunos alimentos se componen de “calorías vacías”. Estos añaden muchas calorías a su dieta sin proporcionar valor nutricional. Por ello es necesario asumir conductas saludables, a partir de dietas que garanticen cubir sus requerimientos diarios sin caer en dietas rapidas o  milagrosas en caso de notar indices de sobrepeso.

Si come más calorías de las que su cuerpo utiliza, su cuerpo las almacenará en forma de grasas. Una libra de grasa corresponde aproximadamente a unas 3,500 calorías. Para perder 1 libra de grasa en una semana, tienes que comer 3,500 calorías menos. Eso significa 500 calorías menos al día. Una cosa que puede hacer es eliminar los refrescos regulares de su dieta. Con tal solo hacer esto, usted consumirá 350 calorías menos por día. También puede quemar 3,500 calorías más a la semana. Puede hacer esto mediante el ejercicio o siendo más activo. La mayoría de la gente hace una combinación de los dos. Si lo hace durante 7 días, puede perder 1 libra de grasa en una semana.

La mayoría de los expertos creen que no se debe perder más de 2 libras por semana. Esto puede significar que usted está perdiendo peso líquido y masa muscular magra en vez de grasa almacenada. Puede dejarlo con menos energía y hacer que vuelva a ganar peso.

Trate de realizar una encuesta sobre hábitos alimentarios. Ésta le dirá dónde necesita hacer cambios en su dieta. También puede identificar qué nutrientes le faltan. Algunos consejos para mejorar su dieta incluyen:

  • Coma solo cuando tenga hambre. Esto podría significar 3 comidas y 1 merienda todos los días. O puede significar de 5 a 6 comidas pequeñas durante todo el día. Si no tiene hambre, no coma.
  • No se saltee las comidas. Saltear comidas a propósito no conduce a la pérdida de peso. Puede hacerle sentir hambre más adelante. Podría causar que coma en exceso o tome malas decisiones alimentarias.
  • Espere 15 minutos antes de servirse una segunda porción de comida. Su cuerpo podría tardar en procesar si todavía tiene hambre.
  • Trate de comer una variedad de alimentos enteros. Esto incluye carnes magras, granos integrales y productos lácteos. Al elegir las frutas y verduras, coma de todos los colores del arco iris.
  • Evite alimentos procesados ​​y alimentos ricos en grasa o azúcar.
  • Beba mucho líquido. Elija bebidas sin calorías o bajas en calorías, como agua o té sin azúcar.
  • En algunos casos, su médico puede derivarlo a un especialista en nutrición. Este puede ayudarle con las compras de comestibles y recetas que se adapten a sus necesidades.

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