En los años veinte, en EE.UU., con el auge de la industria cinematográfica, se dejaron atrás los duros tiempos de los pioneros en dietas y de las grandes privaciones. La elegancia y la delgadez de las grandes divas del cine eran modelo que seguían todas las mujeres de la época. Con todo esto, la patata y los cereales se consideraron alimentos poco finos y dieron para a otros mucho más elegantes como la langosta, el pescado o las carnes. Así surgió la denominada dieta Hollywood, dieta que podría considerarse como madre de las dietas hiperprotéicas.

¿ CÓMO Y POR QUÉ FUNCIONAN?

TEORÍA DE LAS CALORÍAS

Lavoiser en el siglo XVIII, ya demostró que la energía ni se crea ni se destruye, solamente se transforma. La primera causa por la que las dietas hipocalóricas adelgazan, sean del tipo que sean, es por que aportan menos calorías de las que se necesitan. Tal como se sabe, si los requerimientos energéticos son de 2300 Kcal al día y la dieta que se lleva sólo aporta 1200 Kcal, para obtener las calorías que faltan, el organismo movilizará las grasas que se tienen en reserva, con lo que se consigue adelgazar rápido.

Pero esta no es la única causa de que se logré adelgazar. Las dietas descompensadas, con falta de hidratos de carbono son capaces de provocar una serie de transformaciones bioquímicas y metabólicas que participaran en la pérdida de peso.

¡LA CÉLULA NO TIENE GLUCOSA!

La glucosa es el principal nutriente de nuestras células, siendo además esencial para algunos de los tejidos. Nuestros glóbulos rojos y nuestras neuronas morirían si no tuvieran la glucosa necesaria.

El mayor aporte de glucosa del organismo proviene de los hidratos de carbono de la alimentación. Si nuestra dieta es deficiente en este tipo de nutrientes, como es el caso de las dietas altas en proteínas, los niveles de glucosa estarán muy bajos y por tanto, aún comiendo, se producirá una situación semejante al ayuno.

LA MOVILIZACIÓN DEL GLUCÓGENO

Esta situación de ayuno de glucosa, da lugar a que nuestro organismo recurra a su almacén rápido de hidratos de carbono, el glucógeno del hígado y músculo. Cada molécula de glucógeno va unida a cuatro de agua, al movilizar el glucógeno, se eliminará mucha agua por la orina. Por eso los primeros días a dieta perderemos peso tan rápidamente.

LOS COMPUESTOS CÉTONICOS

Después de saquear las reservas de hidratos de carbono, el organismo, en su búsqueda desesperada de glucosa para sus células, comienza a movilizar la grasa del tejido adiposo. Toda esta grasa movilizada, acude al hígado para ser oxidad, con lo que éste se sobrecarga. Se empiezan a formar unos compuestos muy tóxicos para nuestro organismo, que son los llamados compuestos cetónicos.

Si te pones a dieta hiperproteíca y observas que tienes un constante mal aliento y mal sabor de boca, recuerda que es por culpa de los cuerpos cetónicos. Estos compuestos que además tienen calorías, al ser eliminados por orina, ¡ se puede llegar a perder hasta 500 Kcal! Este fenómeno, junto con la gran cantidad de agua se elimina, es la clave del dudoso éxito de este tipo de dietas cetogénicas.

LA UREA

Si la dieta es muy baja en calorías (menos de 1000 Kcal/día) y muy deficiente en hidratos de carbono (menos del 25%), se puede producir degradación de las proteínas. Hay que tener cuidado, se puede llegar a perder hasta un tercio de la masa muscular. Además, esta degradación de proteínas va a dar lugar a otro residuo tóxico, la urea, que también requerirá de gran cantidad de agua para ser eliminado por el riñón.

LA ADRENALINA

Con las dietas de proteínas, la falta de hidratos de carbono puede provocar a su vez, unos desarreglos hormonales importantes. Una hipoglucemia moderada puede producir un aumento de los niveles de adrenalina de hasta doce veces mayor que los valores normales. Los últimos estudios científicos indican que la adrenalina está probablemente implicada en la regulación metabólica de los procesos de adelgazamiento. Esta hormona parece ser capaz de aumentar nuestro metabolismo basal, movilizar la grasa de la célula (lipolisis) y aumentar la transformación de energía en calor (termogénesis). La adrenalina, pues, se puede considerar como la hormona adelgazante por excelencia.

LAS DIETAS RICAS EN PROTEÍNAS ADELGAZAN PORQUE:

Aportan menos calorías de las necesarias.

Eliminan mucha agua corporal.

Son capaces de eliminar calorías por la orina ( a partir de los cuerpos cetónicos)

Pueden producir degradación de proteínas musculares.

Ponen en acción a las hormonas adelgazantes ( La adrenalina).

VENTAJAS DE LAS DIETAS HIPERPROTÉICAS:

Las únicas ventajas que se pueden encontrar en este tipo de dietas es que al principio se adelgaza con rapidez con lo que te animas a seguir, y que además, son fáciles de cocinar. ¿ Quién no sabe hacerse una pechuga a la plancha o una ensalada?.

DESVENTAJAS Y RIESGOS DE LAS DIETAS HIPERPROTÉICAS:

Muchos son los problemas que producen las dietas ricas en proteínas. A parte del estrés metabólico a que someten nuestro cuerpo, la sobrecarga de trabajo de los riñones, el hígado y la degradación de proteínas musculares que se pueden dar cuando la dieta es muy baja en calorías. Este tipo de dietas, debido a los altos niveles de adrenalina, te pueden producir nerviosismo, y en algunos casos, hipertensión. Además, suelen ser altas en colesterol y en grasas saturadas.

Las dietas hiperproteícas son muy difíciles de seguir a largo plazo. Uno de los problemas característicos de que este tipo de dietas es que dan lugar a hambres específicas: después de un tiempo consumiendo carne y pescado, lechuga y espinacas, uno se vuelve loco por un plato de macarrones, por un bocadillo de jamón y , cómo no, por un buen pastel de chocolate. Esta hambre específica por los hidratos de carbono, en contra de lo que algunos podrían pensar, no es caprichosa, sino que es un hambre fisiológico.

La serotonina, hormona de nuestro sistema nervioso, se secreta en mayor o menor medida dependiendo de la cantidad de triptófano que alcance nuestro hipotálamo. Si comemos muchas proteínas, las capacidad del triptófano de atravesar la barrera del cerebro disminuye. Este fenómeno producirá en nosotros un aumento del apetito por el pan, las patatas, el arroz, los macarrones y los dulces.

Ten cuidado con estas dietas: te puede suceder que después de varios días haciendo grandes esfuerzo para no saltarte la dieta y cansado de tanto ayunar, asaltes la nevera en un ataque de ansiedad fruto lógico de este esfuerzo sin sentido, con una sensación de culpabilidad y de frustración todavía mayor que el aumento de peso al que estás acostumbrado.

Consejo: si quieres seguir una dieta hiperproteíca, hazlo durante cortos período de tiempo. A largo plazo, son difíciles de seguir y además no son aconsejables. Una dieta hiperproteíca nunca será la solución para toda una vida.

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