Una investigación revela los cambios de los gustos según la dieta seleccionada para bajar de peso

Un aforismo de Anthelme Brillat-Savarín dice “dime lo que comes y te diré quién eres.”  pero según un  estudio realizado en Universidad de California, en Riverside podría cambiarse por “ dime lo que comes y te diré que se te antoja”.

Esta investigación fue publicada en el Journal of Neuroscience. Se estudió el sistema gustativo de las drosófilas, mejor conocidas como las moscas de las frutas y se reveló que la alimentación acerca de lo que comes influye el antojo o en la propensión sobre que querrás comer después.

Con el objetivo de mantener una salud ideal, los animales necesitan una dieta equilibrada con cantidades óptimas de diferentes nutrientes.

Los carbohidratos y las proteínas son los macronutrientes esenciales para la vida pero los excesos en la ingesta pueden ser perjudiciales para la salud.  Igualmente, las moscas necesitan macronutrientes como los azúcares y los aminoácidos para sobrevivir por lo que adaptan el sistema gustativo para percibir estos nutrientes y comenzar a alimentarse.

Los investigadores Anindya Ganguly y Manali Dey, dirigidos por Anupama Dahanukar, alimentaron a las moscas adultas con diferentes dietas: una dieta equilibrada, una dieta reducida en azúcar y enriquecida en proteínas, y una dieta enriquecida en azúcar y reducida en proteínas. 

Cómo las dietas afectan a los gustos de las personas

Ellos procuraron que los insectos tuvieran tres dietas con un contenido calórico similar y sometieron a las moscas a pruebas diarias durante una semana para examinar las modificaciones en su elección de alimentos y su sensibilidad al gusto.

Los resultados de la investigación señalan que la dieta afecta los niveles de la dopamina y la insulina en el cerebro, lo que, a su vez, afecta a la respuesta sensorial periférica de las moscas, compuesta por neuronas directamente implicadas en la detección de estímulos externos. Esta respuesta influye en lo que las moscas comen a continuación.

Descubrieron que en los casos de una dieta con exceso de proteínas a expensas de los hidratos de carbono, la sensibilidad gustativa de las moscas cambiaba  a corto plazo y buscaban comer más hidratos de carbono y menos proteínas con el fin de recuperar una dieta equilibrada.

Sus implicaciones de esta investigación en humanos puede indicar cambios en los gustos.  Por ejemplo, los individuos con dietas altas en azúcares pueden dejar apetecer estos alimentos a corto plazo, mientras que las dietas bajas en proteínas potenciarán el deseo por consumir alimentos que sean ricos en proteínas como efectos compensatorios.

Los desequilibrios en las dietas pueden corregirse a corto plazo por dietas más balanceadas. Entonces las preferencias de los gustos se recuperan para lograr la homeostasis metabólica. Entonces recuerda lo que comes y te diré que se te antoja en tu dieta futura.

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