El principal objetivo de todo producto para quemar grasas, es acelerar las rutas metabólicas de los lípidos, como lo son la beta oxidación y la lipolisis. Mediante la beta oxidación, las grasas pueden ser fuente de energía inmediata para las células, excepto las del sistema nervioso central y los eritrocitos, o servir como un reservorio de energía para cubrir las necesidades a largo plazo. En el caso de la lipolisis,  sucede cuando el consumo energético sobrepasa la ingesta calórica y los adipocitos liberan su contenido para compensar la deficiencia y proporcionar el combustible metabólico necesario, siendo evidenciado en la pérdida de peso si se realiza de forma correcta.

La eficacia o beneficio de estas sustancias para quemar grasas se debe a la práctica de actividad física o alguna disciplina deportiva. Sin ejercicio, estos productos no hacen nada en el organismo. Implementados principalmente por deportistas de la rama del físico culturismo, que después de someterse a una fuerte disciplina física y dietética, deben presentarse a competición y están en época de máxima preparación, incluyen  estos productos en su dieta con el fin de definir el músculo al eliminar los restos de grasa.

En tal sentido, la L- carnitina, glucagón, metionina, taurina, colina, Ionisina, lecitina, piruvato, óxido nítrico, creatinina, ácido linoleico conjugado, etc. Son algunos nombres de las sustancias conocidas como quemagrasas o fat burners, pero para poder consumirlos, y no alterar los resultados, hay conductas que se deben evitar como por ejemplo:

  • Nunca se debe seguir tratamientos farmacológicos sin registro oficial o en los que no se especifique su composición cuantitativa y cualitativa.
  • Evitar utilizar fórmulas magistrales (cápsulas milagrosas) en las que se presencien diferentes compuestos como diuréticos, hormona tiroidea, anfetaminas, laxantes, cola de caballo, etc.
  • La hormona tiroidea no sirve para adelgazar, esta favorece el consumo de proteínas y disminuye el calcio óseo, acelerando la osteoporosis.
  • Está demostrado que el uso de gonadotrofinas, diuréticos y laxantes no tiene ninguna indicación en el tratamiento de la pérdida de peso

Las dietas rápidas deben pasar a la historia, por mayor fama de quemar grasas que posean, la mayoría funcionan a costa del agua corporal y la masa muscular, y no del tejido adiposo. Están asociadas a

  • cuadros depresivos, de ansiedad, psicosis, hipertensión, arritmias cardíacas, fibrosis renal, tirotoxicosis y por supuesto el efecto yo – yo.

Cuando un plan de actividad física se orienta a la reducción de tejido adiposo corporal, es trascendental conocer y manejar los factores que pueden aumentar o reducir la utilización de grasas como energía durante el ejercicio. Al respecto de lo antes expuesto, se presentan dos de los principales suplementos para quemar grasas empleados:

L-Carnitina:

La L-Carnitina es una amina cuaternaria cuya función es la de unirse a los ácidos grasos de cadena larga y conducirlos hasta el interior de la mitocondria, para llevar a cabo su metabolismo. Esta molécula se puede sintetizar en el hígado, los riñones y el cerebro a partir de dos aminoácidos, estos son la lisina y la metionina. Las necesidades diarias de L-carnitina se resuelven a través de la síntesis endógena, aunque se cree que su suplementación puede favorecer la eliminación del tejido graso fomentando la β-oxidación de los ácidos grasos, por ello se prescribe como un suplemento dietético para quemar grasas y potenciador del catabolismo de los ácidos grasos para la obtención de energía metabólica, por lo que es muy apreciada por los deportistas.

Sin embargo, la Comisión Australiana de Deporte la ha incluido dentro del grupo B de los suplementos deportivos, en este grupo se encuentran los suplementos cuya eficacia está poco manifestada y que requieren de una mayor investigación. La baja biodisponibilidad y la dificultad del músculo para captar esta molécula aportada mediante suplementos dietéticos se ha considerado la principal causa de sus escasos efectos, aun así, se ha demostrado que asociarlos a hidratos de carbono simples favorece la captura por parte del músculo y se han podido observar una serie de efectos, como la disminución del lactato muscular, la utilización de glucosa y el aumento del uso de lípidos como sustrato energético, así como la expresión de ciertos genes relacionados con el catabolismo de los lípidos. También se ha observado que el uso de estos suplementos durante el ejercicio disminuye las concentraciones de radicales libres lo que podría tener un efecto protector sobre los vasos sanguíneos y el músculo.

Creatinina

La creatina es un ácido nitrogenado almacenado en el tejido muscular, en el cuerpo se le conoce como la fosfocreatina. Cuando se descompone creando el tejido muscular, forma la fuente más importante de energía del músculo llamada ATP (Adenosín Trifosfato, conocida como la moneda univers al de energía). La creatina se utiliza a menudo después de una intensa sesión de ejercicios de entrenamiento de resistencia, como el levantamiento de pesas, siendo un suplemento que ayuda a restaurar rápidamente el cuerpo. De acuerdo con la University of Illinois McKinley Health Center, la suplementación con creatina no es eficaz para los atletas de resistencia o personas sedentarias.

Así pues, se le asocia de manera indirecta  en la quema de grasa pues se relaciona con la capacidad demostrada del suplemento para ayudar a construir el músculo. El aumento de la masa magra es una poderosa manera de quemar grasa, porque el tejido muscular quema más calorías de forma natural que el tejido graso. En otras palabras, como la creatina ayuda a acelerar las ganancias de músculo, el cuerpo va a quemar más calorías debido al aumento de la masa muscular. Así es como la creatina indirectamente puede ayudar a bajar de peso.

Siguiendo los requerimientos de dosis correctos, la creatina puede ayudar a maximizar los resultados y minimizar los riesgos para la salud. Se recomienda consumir 20 a 25 g de creatina al día durante un período de cinco a siete días, cada dosis debe ser consumida en incrementos de 5 g repartidos por igual en todo el día. Después de la primera semana, se debe consumir 3 a 5 g por día.

Los productos para quemar grasas, no  proporcionarán ningún beneficio para la eliminación del tejido adiposo directamente a menos que se tome parte en un programa de entrenamiento de resistencia constante. Lo ideal es aumentar la masa muscular antes de cualquier tipo de «efecto secundario» de quema de grasa. Realizar  ejercicio por lo menos tres veces por semana durante un máximo de 60 minutos por sesión. Ejercitar cada uno de los principales grupos musculares al menos una vez por semana, incluyendo el pecho, hombros, piernas, abdominales, espalda y brazos. Pero por sobre todo, se debe estar claro de hasta donde llegar, respetando las dosis recomendadas para evitar daños seculares al organismo.

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