La comida de hoy alimenta menos que la de antes.

La comida “chatarra” ha desatado una epidemia de sobrepeso pero también, en forma (en apariencia) paradójica, de deficiencias en nutrientes esenciales. El médico Lylian Le Goff (autor de Alimentar la vida) advierte: “Los alimentos que consumimos son cada vez más ricos en sustancias nocivan para la salud”. El resultado es que los consumidores son “cada vez más vulnerables a las infecciones y el cáncer y las firmas farmacéuticas no dejan de enriquecerse”.

Estos hechos permiten constatar que la ciencia y la tecnología avanzan, pero estos progresos no están al servicio de las mayorías. ¿ Tiene algún sentido utilizar los adelantos cientificos y tecnológicos para producir comida que alimenta cada vez menos? ¿ Para fabricar comidas más costosa pero menos nutritiva? Tiene mucho sentido para los fabricantes, pero no para los consumidores.

La comidad procesada pierde en los tratamientos industriales muchos elementos nutritivos como las proteínas, las fibras, los minerales y las vitaminas. La inquietud sobre las propiedades alimenticias de los productos refinados (azúcar, pan, arroz, harinas blanqueadas y demás) no es nueva. Hace más de 20 años. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ya había señalado que el pan integral tiene un contenido de vitaminas (niacina, tiamina, riboflavina y otras) y minerales que duplica el que posee el pan blanco. La misma diferencia se registra entre el arroz integral y el blanco y entre el azúcar morena, la panela molida y el azúcar refinada.

Debido a lo anterior expuesto. Este artículo busca promover el consumo adecuado de los alimentos, dónde ofreceremos una serie de consejos para bajar de peso y mantenerlo. Uno de los errores que con frecuencia se da, es ver el uso indiscriminado de dietas para “adelgazar” dónde estás no son consultadas por un nutricionista y a menudo suelen tener efecto rebote. Debido a que las personas no buscan generar cambios en su estilo de vida, si no en su aspecto físico de forma temporal. Además que suelen usarse alimentos poco saludables e incluso exceder el consumo de estos alimentos “saludables” obtando por ejemplo, por dietas basadas en sólo el consumo de proteína y grasas para perder peso, creyendo de manera errada que al comer sólo proteína el cuerpo la asimilara como tal, y usara sólo sus reservas de grasa para obtener energía (sin saber qué, esta igual se almacena como grasa al cumplir con su requerimiento diario, es decir, al día se requiere entre un 12- 15% de protéina, por lo que la protéina restante sólo se almacenara como grasa, no generando músculo). Y en cuento a las dietas a base de sólo grasas, se tiene la creencia popular de que al ingerir sólo este nutriente el cuerpo no tendrá de otra que consumir la grasa, y esto es aún peor. El problema no está en realizar estas dietas por un par de días, sino en el tiempo prolongado que la práctican, dónde estás conllevaran a patologías mucho más graves que el de sólo mantener sobrepeso.

Lo ideal es generar cambios en las conductas de consumos de alimentos que aporten mayores nutrientes. Si posees algo de sobrepeso o simplemente quieres bajar unos kilos de más, una alimentación adecuada será tu mejor herramienta, ya que no sólo obtendrás cambios saludables notorios, sino que esa pérdida de peso se podrá mantener en el tiempo.

Te presentamos 5 recetas de sopas para adoptar por 5 días e ir icluyendolas en una dieta saludable, estás son sólo algunas ideas que pueden generar grandes cambios, las recetas están pensadas en  aportar buenos nutrientes y son bajas en calorías, lo que beneficiara en la pérdida de peso:

DÍA 1 Sopa cremosa de berros.

Ingredientes:

1 litro de caldo de verdura desgrasado.

1 cebolla picada.

4 tazas de hojas de berro picadas.

2 cucharadas de aceite de girasol.

4 cucharadas de queso blanco descremado.

Pimienta recien molida a gusto.

Sal a gusto (lo recomendable es 2-3 gramos).

Preparacion:

  • Rehogue la cebolla con la totalidad del aceite hasta que comience a dorarse.
  • Añada el berro, sale y cocine a fuego muy najo 5 minutos más, revolviendo de cuando en cuando.
  • Agregue el caldo y el queso blanco y, cuando rompa el hervor,deje que hierva a fuego muy bajo durante 15 minutos.
  • Sirva bien caliente, luego de haber espolvoreado una pizca de pimienta recién molida.

DÍA 2 Sopa de espinaca y arvejas.

Ingredientes:

1 litro de caldo de verdura desgrasado.

1 cebolla picada.

2 atados de hojas de espinacas picadas.

1 lata de arvejas.

4 cucharadas de aceite de oliva.

Sal a gusto.

Preparación:

  • Ponga el caldo en una cacerola y agregue la cebolla.
  • Sale y lleve a ebullición.
  • Baje el fuego y agregue la espinaca y las arvejas. Cocine unos 5 minutos más.
  • Sirva bien caliente con un chorrito de aceite de oliva crudo en cada plato.

DÍA 3 Sopa cremosa de pepinos.

Ingredientes:

1 litro de caldo de verdura desgrasado.

1 kg de pepinos.

2 cebollas picadas.

4 cucharadas de aceite de oliva.

4 cucharadas de queso blanco descremado.

Sal a gusto.

Preparación:

  • Rohogue ligeramente la cebolla en la totalidad del aceite hasta que transparente.
  • Pele los pepinos, rallelos y agreguelos a la cebolla. Rehogue 1 minuto más.
  • Añada el caldo y hierva a fuego lento durante 5 minutos.
  • Agregue el queso blanco y mezcle bien. Sale.
  • Se puede servir caliente, tibia o fría.

DÍA 4 Sopa picante de ave.

Ingredientes:

1 Litro de caldo de ave desgrasado.

2 pechugas de pollo cocidas, sin piel y cortadas en tiritas.

Jugo de 1 limón.

2 cucharachas de aceite de girasol.

1 cucharada de salsa tabasco.

Sal a gusto.

Preparación:

  • Coloque los ingrediente al fuego y hierve durante 2-3 minutos.
  • Sirva bien caliente.

DÍA 5 Sopa de yema al limón.

Ingredientes:

1 litro de caldo de verdura o de ave desgrasado.

4 yemas de huevo.

Jugo de 1 limón.

Sal al gusto.

Preparación:

  • Ponga a calentar el caldo.
  • Aparte, bata las yemas con el jugo de limón hasta lograr una mecla homogénea.
  • Agreguele 4 cucharadas de caldo caliente y baja enérgicamente, hasta que vuelva a quedar bien mezclado y parejo.
  • Retire la sopa del fuego e incorpore, simepre batiendo, la mezcla de huevo y limón, teniendo cuidado de que el huevo no cuaje.
  • Bata 2 minutos, hasta obtener una sopa cremosa y ligeramente espesa.
  • Sale y sirva de inmediato.

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